GoogleLinkedinTwitter FaceBook Del.icio.us

        

Share :

RECOBRANDO EL ESPÍRITU DE PODER


Cuando Dios comienza hacer algo el lo termina, cuando le dejemos trabajar el terminará y cuando le demos comodidad nos perfeccionará.


RECOBRANDO EL ESPIRITU DE PODER:

 

(1 CORINTIOS 2: 1- 12)

 

 

Pablo en su primera carta a los corintos en el capitulo 2 de los versículos del 1 al 12, escribe lo siguiente: Así que, hermanos, cuando fui a vosotros para anunciaros el testimonio de Dios, no fui con excelencia de palabras o de sabiduría. Pues me propuse no saber entre vosotros cosa alguna sino a Jesucristo, y a éste crucificado. Y estuve entre vosotros con debilidad, y mucho temor y temblor; y ni mi palabra ni mi predicación fue con palabras persuasivas de humana sabiduría, sino con demostración del Espíritu y de poder, para que vuestra fe no esté fundada en la sabiduría de los hombres, sino en el poder de Dios. Sin embargo, hablamos sabiduría entre los que han alcanzado madurez; y sabiduría, no de este siglo, ni de los príncipes de este siglo, que perecen. Mas hablamos sabiduría de Dios en misterio, la sabiduría oculta, la cual Dios predestinó antes de los siglos para nuestra gloria, la que ninguno de los príncipes de este siglo conoció; porque si la hubieran conocido, nunca habrían crucificado al Señor de gloria. Antes bien, como está escrito: Cosas que ojo no vio, ni oído oyó, Ni han subido en corazón de hombre, Son las que Dios ha preparado para los que le aman. Pero Dios nos las reveló a nosotros por el Espíritu; porque el Espíritu todo lo escudriña, aun lo profundo de Dios. Porque ¿quién de los hombres sabe las cosas del hombre, sino el espíritu del hombre que está en él? Así tampoco nadie conoció las cosas de Dios, sino el Espíritu de Dios. Y nosotros no hemos recibido el espíritu del mundo, sino el Espíritu que proviene de Dios, para que sepamos lo que Dios nos ha concedido.

 

La Biblia dice que el reino de los cielos no consiste en palabras sino en “PODER”, es indudable que Dios le ha concedido a sus hijos poder, para ejercer determinadas funciones, Hechos 1: 8, dice que recibimos poder cuando el Espíritu Santo vino sobre nuestras vidas, pero esta capacidad, revestimiento y potestad es para serle testigo en Jerusalén, “que representa nuestra “casa, ciudad, urbanización”, Judea, en samaria y hasta lo ultimo de la tierra. La Biblia también dice que una vez que aceptamos a Jesús en nuestros corazones adquirimos una identidad, un nuevo Nombre y Apellido espiritual, nos fue otorgada una nueva ciudadanía que no es terrenal sino celestial, Filipenses 3: 20, donde fuimos constituidos hijos legítimos de Dios, JUAN 1: 12. “mas a todo los que le recibieron a los que creen en su nombre, les dio la potestad de ser hechos hijos de Dios”. Ahora bien, esta facultad Dios no las dio para ejecutar determinadas actividades, no las delegó para facilitarnos el ejercicio, servicio y trabajo aquí en la tierra, no las confió para ocuparnos de una obligación de encargo absoluto, para que le representemos, ya que somos los mayordomos del reino, embajadores de Dios aquí en la tierra. La palabra poder tiene un significado muy particular, y es la capacidad que nosotros tenemos para hacer o abstenernos de hacer algo, es esa potencia, posibilidad para lograr lo que Dios nos ha mandado hacer o no hacer. Dios nos otorgó ese poder conjuntamente con un mandato, para que obremos en su nombre y por su cuenta. Descansó en nosotros dándonos un mandato o poder, que es una representación legal que acarrea responsabilidades, es por eso que el temor al fracaso, el miedo de levantarnos y hablar la palabra de Dios no puede tomar el control de nuestras vidas, una persona valiente amado no es aquella persona que no siente miedo, sino aquella persona que en dicha circunstancia no toma en cuenta lo que teme, la Biblia también dice que Dios no nos ha dado espíritu de Cobardía, sino de “PODER”, amor y dominio propio, el dominio propio, es la facultad y potestad de una persona sobre si misma. Es por eso que pablo inspirado por el Espíritu santo dijo que el Reino de cielos para los que se pierden es locura, pero para nosotros es “PODER” de Dios, 1 corintios 1: 8. Ese poder lo adquirimos de forma generosa y no onerosa, fue sin pagar ni medio, todo el pago lo llevo jesucristo nuestro señor en la cruz, para que nosotros seamos libres, de toda atadura, ligadura, opresión, maldición y desenfreno carnal, Isaías 53: 5, fue por amor, en favor a nuestro caminar y desenvolvimiento, Aleluya!!... es por esa razón que hoy en día tenemos un corazón humillado y agradecido, tanto es así que anunciamos las buenas nuevas del reino en toda oportunidad que se nos presenta, confesándole a el delante de los hombres y sin avergonzarnos. Es también por eso que el se agrada con nuestros actos de fe y de osadía. Todo amado hermano que estemos emprendiendo para el reino de Dios tenemos que hacerlo en el nombre de Jesús, por que el merece toda la gloria de nuestras acciones, aunque tengamos el libre ejercicio de nuestros derechos. Marcos 16: 15- 18, dice que en el nombre de Jesús echaremos fuera demonios. Amado alégrese porque usted es un procurador del reino, el gerente de los negocios y asuntos de Dios aquí en la tierra, esa es tu identidad como hijo, ese es tu derecho legítimo, así que Levántate, Toma tu lecho Y Anda, es decir, recobra, despierta la actitud como hijo que esta en ti, revive el espíritu de poder que Dios te delegó, toma el control, y enseñoréate de tu debilidad, de todo lo que este atando tu vida y separándote de la comunión con el padre, y anuncia lo que Dios ha hecho en ti. Recuerda tu y yo tenemos la mente de cristo, y he allí que debemos de tomar actitudes como el, seamos imitadores de el, de lo bueno, y no nos cansemos de anunciar las buenas nuevas del reino.

 

Lider: Jonathan Dimumbrun


Puede comunicarse con nosotros vía e-mail a jjndimumbrun@hotmail.com

Este sitio web fue construido utilizando herramientas GeneSitios.com