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Historia


                     Abismal AO

                   (Historia completa de Tzhaar y los Dioses)

 

Todo comenzó un día cualquiera, Mogul un simple armero fue a entregar un pedido a la casa de un noble a la mansión en la cima de una colina, al tocar la campana abrió la puerta una bella mujer de cabellos largos y unos ojos rojos brillando con el reflejo del sol, fue hay cuando Mogul se quedo totalmente paralizado del la belleza de aquella mujer, la bella sirvienta tomo la espada envuelta en un blanco y grueso trapo y lo dejo en una pequeña mesa que se encontraba a su lado, hubo un corto pero intenso silencio mientras sus mirabas hacían conexión.

 

¿Cuál es tu nombre? -Pregunto la sirvienta.

Mi nombre es Mogul, ¿y el tuyo? –Dijo el armero.

Yo soy Lucrecia, un gusto!

 

Lucrecia lo invito a tomar un poco de agua para volver a la aldea y antes de que Mogul se retirara de la mansión Lucrecia le entrego un bello medallón de piedra azul que emitía una leve luz, Mogul con mucha vergüenza acepto el medallón y se fue con una gran sonrisa a su casa.

 

A la mañana siguiente Mogul fue de compras al mercado y por cosas del destino se encontró con Lucrecia en todo el transito de personas que había.

 

Ambos sorprendidos se dejaron de hacer los que no se conocían y empezaron a charlar durante horas y horas.

 

Pasaron los días y Mogul y Lucrecia siempre se veían, hasta que un día Mogul se armo de valor y le pidió a Lucrecia si deseaba casarse con el.

 

Lucrecia impactada por la petición accedió sin preámbulos y sellaron ese día con un profundo beso.

 

Paso el tiempo y tuvieron un hijo que lo llamaron Tzhaar, pero no era cualquier bebe…era un niño con la piel negra y con los ojos rojos igual a su madre, pero a Mogul y Lucrecia no les importo y lo querían como cualquier padre o madre quiere a su hijo.

 

Tzhaar todavía no aprendía a caminar cuando una noche unas personas entraron por la fuerza a la casa y asesinaron a Mogul y Lucrecia llevándose al pequeño al oscuro bosque con espesa niebla.

 

Todo el pueblo lamentaba la perdida de uno de los mejores armeros y de la bella Lucrecia y sus extraños ojos.

 

Las personas que secuestraron al niño vestían una capucha y una larga túnica negra y no parecían personas si no que parecían una energía oscura llena de odio.

 

El pequeño Tzhaar fue criado y educado por estas personas enseñándole sus costumbres sus creencias y su objetivo en esta vida.

 

Tzhaar al cumplir los 10 años los abandonaron en un callejón en el pueblo, el pequeño niño no savia que hacer y los demás niños de la zona lo molestaban y le arrojaban piedras sin piedad alguna…solo por una vil y estupida diversión que les provocaba.

 

Pasaron los días y Tzhaar no se había movido de ese callejón en el que lo abandonaron y su único alimento era el odio.

 

Ya lleno de odio y maldad Tzhaar dio un grito de furia tan fuerte que logro abrir un abismo a otra dimensión caótica trayendo consigo viles criaturas y el caos eterno.

 

Tzhaar comando un ejército de miles y miles de criaturas abismales y destruyo todo a su paso, el odio de Tzhaar era imparable y casi conquista toda la región de Abismal AO.

 

¿Por que “casi”?, por que al invadir la ultima ciudad despertaron los 3 dioses del balance eterno.

 

Saradomin (Dios de la paz)
Zamorak (Dios de la sangre)
Guthix (Dios de la naturaleza)

 

Rompieron la tierra y volando sobre Tzhaar combinaron su mística energía y con un solo movimiento devastaron a todo el ejercito de Tzhaar, los 3 dioses miraron a Tzhaar fijamente y dijeron:

-Tu eres Tzhaar descendiente del trono de Zeratul, tu eres Tzhaar el puente entre este mundo y el abismo…Tu…no eres bienvenido ni aquí ni en ningún rincón de estas, tierras…tu…serás eliminado…

 

Se libro una gran batalla con colisiones colosalmente potentes que terminaron por dejar en ruina completa todo el mundo, Tzhaar era un viviente pero no era humano, es mas era inmortal y ya que los dioses no lo pudieron matar lo encerraron en una fortaleza de energía  sagrada protegida por una orden templaría seguidora de los dioses del balance eterno, luego los 3 dioses cerraron el abismo y hicieron emerger todo lo que había devastado Tzhaar y construyeron un templo en esa ultima ciudad que Tzhaar no logro conquistar.

 

Después de 100 años el abismo de abrió de la nada y salieron criaturas mucho mas caóticas que la vez anterior y encerraron a los 3 dioses en una cárcel abismal, ahora las criaturas se dirigen a la fortaleza a liberar a Tzhaar y los Dioses no pueden hacer nada de nada, ahora…todo esta en tus manos ¿A quien defenderás?

 

Al vil Tzhaar o a los gloriosos Dioses del balance eterno.

 

El destino de todo este mundo esta en tus manos tu eliges, tu eres el nuevo comienzo.


Muchas gracias por tu lectura.


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